La situación se presentaba como extrañamente similar.
Cortina blanca, paredes blancas, estiraré el brazo para coger el móvil y sorprenderme de lo tarde que es. No hay móvil, no hay mesilla.
Girar el brazo me duele especialmente, muevo los ojos para averiguar lo que sucede.Me han cogido una vía.
Llevo las manos a la cabeza, me tapo con fuerza la cara avergonzándome de mi misma, de la situación, del desconciero. Me acabo de arrancar algo. Exploro hasta reconocer unos finos tubitos que me supongo que me suministran dosis minimas de oxígeno..y aún así, siento que me ahogo....
Ignoro, desconfio, temo, ..
Voces, preguntas, caras desconocidas y por fin tú.
-A mi no me muerdas eh!
Y a pesar de que te veo cada día cuando me despierto, hoy no te imaginaba allí.
Se qué te encantó la gente que conociste entre los blancos pasillos, que consolidaste tu relación y demás...pero por muy bien que te lo hayas pasado...prometo no volver a hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario