Necesitaba un solo motivo y coleccionaba más de un millón.
Buscaba una oportunidad cuando ya había deshechado las mejores.
No caminaba en la misma dirección que su mirada.
Era una constante contradicción.
Cuando se le retorcían las entrañas por alguien,la razón sobraba.
Y se equivocó.
Y odió equivocarse una vez más. En lo mismo.
Odió caminar entorno a la misma piedra con la paciencia suficiente para que el tiempo le hiciera olvidar la primera caida y la 2º fuese igual de dura.
Igual de innecesaria.
Sin embargo, necesitaba un porque.
Necesitaba un motivo.
.
.
.
.
.
.
.
Coleccionaba más de un millón
No hay comentarios:
Publicar un comentario